Cuando la no-violencia es suicidio, Ted Kaczynski

MTE1ODA0OTcxNTI0MTk1ODUzsepiaOtoño de 2025. El sistema tecnoindustrial se derrumbó hace un año, pero tu y tus amigos están bien. Su huerta ha florecido el verano pasado y en su cabaña tienen una buena provisión de vegetales secos, frijoles y otros alimentos para ayudarles a pasar el próximo invierno. Justo ahora están cosechando sus papas. Con sus azadas, tu y tus amigos arrancan una papa tras otra y recogen los tubérculos carnosos del suelo.

De repente, un amigo te da un codazo y levantas la vista. ¡Oh-oh! Una pandilla de mal aspecto se acerca. Están armados. Parecen ser un problema, pero te mantienes firme. El líder de la pandilla se acerca a ti y te dice:

“Tienen buen aspecto las papas que tienes ahí”.

“Sí”, respondes, “son papas de aspecto agradable”.

“Vamos a llevarlas”, dice el líder de la pandilla.

“¡Ni lo sueñes!”, respondes. “Pasamos un largo verano de duro trabajo para que crecieran esas papas…”

El líder de la banda apunta con su rifle a tu cara y te dice: “Idiota”. Le dice a sus hombres, “Dick, Ziggy, revisen la cabaña y vean qué comida tienen. Podríamos pasar el invierno aquí. Mick, toma a esa perra de ahí antes de que se escape. Tiene un buen culo. La follaremos esta noche”.

Te enojas y empiezas a gritar, “¡Hijo de puta! No puedes…”

El rifle hace BANG. Estás muerto.


 

La no-violencia sólo funciona cuando se tiene a la policía para protegerte. Ante la ausencia de protección policial, la no violencia es casi el equivalente al suicidio.

Es cierto que esto no ha sido así en todos los tiempos y lugares. Entre los pigmeos africanos como describe Colin Turnbull, la violencia mortal contra los humanos era casi desconocida. En otras sociedades nómadas cazadoras-recolectoras, las personas a veces se matan unos a otros en peleas, pero nunca conquistan otros territorios o matan sistemáticamente otras tribus. En estas condiciones, la no violencia no es inconsistente con la supervivencia.

Pero, siendo realistas, estas no son las condiciones que prevalecerán cuando el sistema tecnoindustrial se desplome. Hay un montón de gente mala por ahí: Nazis, Ángeles del Infierno, Ku Klux Klan, la mafia… muchos otros no pertenecen a grupos reconocidos. No van a disiparse en el aire cuando el sistema se desmorone. Todavía estarán por ahí. Probablemente no tendrían éxito en cultivar sus propios alimentos aunque lo intenten, y no lo van a intentar, porque a la gente de ese tipo le resultará mucho más agradable tomar la comida de alguien más que cultivar la propia. Y puesto que son crueles, pueden matar o violar sólo por el gusto de hacerlo, incluso cuando no necesiten tu comida.

Muchas personas comunes, también, que en las condiciones actuales son pacíficas y de buenos modales, pueden resultar crueles cuando están desesperadas por comida o buenas tierras agrícolas en la cual plantar. La escasez de alimentos puede no ser crítica en las llamadas áreas “atrasadas” del mundo donde los campesinos son todavía relativamente autosuficientes, pero en los países industrializados, donde la agricultura es completamente dependiente de pesticidas, fertilizantes químicos y combustible para tractores (entre otros cosas) y donde pocas personas tienen la habilidad para cultivar sus propios alimentos de manera eficiente, la escasez de alimentos seguramente se agudizará cuando el sistema se derrumbe.

Vamos incluso a suponer que los países industrializados tienen suficiente tierra cultivable para que todas las personas, en teoría, sean capaces de cultivar sus propios alimentos con métodos primitivos. En ausencia de un gobierno que funcione, no habrá forma de distribuir los habitantes de la ciudad sobre el campo y asignar sistemáticamente a cada familia su propia parcela de tierra. En consecuencia, habrá caos y confusión. Algunas personas tratarán de apoderarse de la mayor o la mejor tierra para sí mismos, otros se opondrán y estallarán peleas a muerte. Los grupos armados se organizarán para su propia protección o con fines agresivos. Si quieres sobrevivir al colapso de este sistema, será mejor que estés armado y dispuesto a utilizar tu arma de manera eficiente. Esto significa estar preparado tanto física como psicológicamente.

Estar armado y preparado para luchar en defensa propia no sólo será una condición necesaria para tu propia supervivencia, será tu deber. Los Nazis, Ángeles del Infierno y el Ku Klux Klan no serán los enemigos más peligrosos de la libertad. Debido a que estas personas son indisciplinadas, turbulentas y sin ley, es poco probable que crearan grandes y eficientes organizaciones. Mucho más peligrosas serán aquellas personas que forman la columna vertebral del sistema actual, las personas que se adaptan a la vida en organizaciones disciplinadas: los tipo “burgueses”, ingenieros, empresarios, burócratas, oficiales militares, algunos policías, entre otros. Estas personas estarán ansiosas por restablecer el orden, la organización y el sistema tecnológico lo más rápido posible. Sus métodos serán menos crudos que los de los Nazis y los Ángeles del Infierno pero no dudarán en usar la fuerza y la violencia cuando sea necesario para lograr sus objetivos. DEBES estar preparado para defenderte físicamente de estas personas.

 

Fuente: theanarchistlibrary.org

Traducción al español: Matar o Morir ediciones

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